♥ uи∂єяωαтєя ∂яєαмs ♥
Bienvenido a ♥️ uи∂єяωαтєя ∂яєαмs ♥️
Para participar con nosotros solo debes conectarte en caso de que tengas una cuenta, y si no, solo debes registrarte.
Solo asi podras soñar con nosotros =D
Galería


Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Designer Jenny Acthenz
Jue Feb 18, 2010 4:52 am por Jenny Acthenz

» Cierre
Sáb Ene 23, 2010 3:07 am por иαкuмι

» Contemos hasta 500
Lun Ene 04, 2010 11:18 am por Chapaxxx

» quien sigue??
Lun Ene 04, 2010 11:18 am por Chapaxxx

» El juego del baneado
Lun Ene 04, 2010 11:18 am por Chapaxxx

» Pregunta seria, respuesta estupida
Lun Ene 04, 2010 11:17 am por Chapaxxx

» Mata al de arriba
Lun Ene 04, 2010 11:16 am por Chapaxxx

» Ofresco =D
Sáb Ene 02, 2010 1:31 pm por Serena

» cняιsтмαs ∂яєαмs
Sáb Ene 02, 2010 1:16 pm por Serena


FLECHAS CARMESÍES [INUYASHA=+13]

Ir abajo

FLECHAS CARMESÍES [INUYASHA=+13]

Mensaje por Jenny Acthenz el Mar Nov 03, 2009 8:40 pm

FLECHAS CARMESÍES
by Jenny Acthenz



Prólogo



Días empiezan y días terminan, pero cómo saber si van o vienen. Tontas ahora parecen estas preguntas; tan tontas que son difíciles de responder. Es como preguntar por qué los pájaros vuelan y los peces nadan…

Parecen sólo molestos recuerdos que asaltan mi mente cada vez que cierro los ojos, pero más allá de que sea molesto; es irritante, porque no sé ni siquiera quién eres…

Y cada que intento recordar me atacan horribles dolores de cabeza que me dejan tirada en el suelo, en cualquier parte a cualquier hora.

Y aún más insoportable, es que parece que a mi señor no le agrada para nada que intente recordar algo, no me permite que entre a esa habitación, ni siquiera se molesta en cuidarme o en preguntarme si estoy bien cada vez que me despierto sobresaltada por las noches…

Pareciera como si no me quisiera… yo recuerdo, bueno, una vez que perdí la memoria, recuerdo que él me trataba muy bien, con gentileza, con amor y ternura…parecía que me protegería contra todo lo que pudiese lastimarme.

Pero desde que comencé con pesadillas y mis horribles dolores de cabeza, ya ni siquiera se toma la molestia de siquiera voltearme a ver a la cara… es como si no existiera para él.

No lo entiendo, si no me quiere, ¿para qué me tiene aquí? ¿Por qué no me deja ir?

Simples tonterías son las que se me ocurren a mí… sé perfectamente que algo busca, que algo quiere de mí… pero por más que intento recordar… no hay nada en mi mente, excepto esos abruptos y borrosos sueños.

Pero quién rayos iba a pensar que en un día nublado el sol saldría para mí. Al menos eso parecía hasta que la tinta manchó la carta que con tanto esmero había redactado…

Pero que tontería, escribirle a alguien a quien no conoces y lo peor, que ni siquiera sabes si existe.

Aunque estoy segura de que al menos ahora en mis sueños eres real… si tan sólo pudiese darte la carta, esta carta que ahora guardo bajo mi almohada, esperando a que llegues a mi sueño y la tomes de mis manos…

Y con un beso, logres despertarme de este día que termina y empieza, que empieza y termina…






Y he aquí el prólogo de este fanfic... espero que les gustep!!! y dejen sus comentarios... oksi bueno nos vemoss



adiós!!!
avatar
Jenny Acthenz

Mensajes : 23
Fecha de inscripción : 30/10/2009
Edad : 27
Localización : sentada en una silla...

http://www.gabitogrupos.com/fairytale_castle

Volver arriba Ir abajo

Re: FLECHAS CARMESÍES [INUYASHA=+13]

Mensaje por Serena el Mar Nov 03, 2009 11:01 pm

ajjj no nononononononon que creuldad!!
plissss coloca el cap!!
OMG quede super impactada!!
plissss quiero leer el fic!!!
esta genial jenny!!
muchisimas felicidades!
avatar
Serena

Mensajes : 109
Fecha de inscripción : 29/10/2009
Edad : 28
Localización : mi cashita!

http://marcesweetdevil.forumotion.com

Volver arriba Ir abajo

Re: FLECHAS CARMESÍES [INUYASHA=+13]

Mensaje por Satzuky el Miér Nov 04, 2009 4:23 pm

owo quiero mas owo
omg! debo seguir leyendo eso D:!!
plz traelo =3
avatar
Satzuky

Mensajes : 30
Fecha de inscripción : 28/10/2009

Rol
Personaje: Zeth Beltrán
HP:
50/50  (50/50)
Kinesis: Psychokinesis/Psikokinesis

Volver arriba Ir abajo

Re: FLECHAS CARMESÍES [INUYASHA=+13]

Mensaje por Jenny Acthenz el Miér Nov 04, 2009 5:10 pm

Capítulo I
by Jenny Acthenz

Cuando los ángeles vuelan


“Vivir no es sólo existir, sino existir y crear, saber gozar y sufrir y no dormir sin soñar. Descansar, es empezar a morir”
Gregorio Marañón (1887-1960) Médico y escritor español.



—Ángeles… —susurró la miko entre sueños— llévame contigo… mi ángel…
—Kagome… —dijo el pequeño kitsune levantándose de donde estaba— ¿estás despierta? —y se le quedó mirando comprobando que realmente estaba dormida.
—Qué extraño… —dijo Shippo rascándose la cabeza— oye Miroku, Kagome esta hablando dormida —dijo divertido.
—Shippo deja de molestar —interrumpió Inuyasha sin apartar la vista de Kagome
—Bueno, hum, Sango que te parece si vamos por algo de agua al río… —dijo mirando ahora a la exterminadora
—Eh, claro… ¿vienes Shippo? —dijo con claras intenciones la exterminadora
—Ah… está bien —dijo sin opción alguna el kitsune.

Todos salieron de la pequeña cabaña en dirección al arroyo, bueno, todos a excepción de Inuyasha y Kagome quien aún s e encontraba dormida…

—Inuyasha —susurró nuevamente la miko.
—Que tantas tonterías dices Kagome —dijo en susurros el hanyou, que aunque se negara a admitirlo… le encantaba que Kagome dijera su nombre… y aún más le encantaba la idea de que al parecer estaba soñando con él…
—No… no te vayas —se estremeció en sueños y apretó aún más los ojos— no me dejes Inuyasha….
—…. — Vaya si aquello hacia que se le saliera el corazón… cómo rayos podía soñar que él la dejaba— aquí estoy Kagome —dijo tiernamente tomando su mano entre las suyas.
—Por qué… ¡¡no lo hagas!! —gritó exaltada la chica, quien inmediatamente se levantó quedando a escasos centímetros del rostro de Inuyasha.
—Kagome… —dice sorprendido y con un evidente sonrojo.
— ¡¿Por qué lo hiciste?! —digo molesta antes de lanzarme a los brazos de Inuyasha.
— ¿Por qué hice qué? —dice sin entender nada, aunque claro, abrazándome de inmediato.
—Eh… nada —digo algo atontada— olvídalo sólo fue un sueño —digo separándome de él y mostrándole una de esas sonrisas que sólo son para él.
— ¡Feh! —bufó soltándome— bueno, será mejor que te prepares porque nos iremos antes del atardecer —dijo saliendo de la cabaña.
— ¡Ah! Está bien —me sacudo las cobijas de encima y salgo en dirección al arroyo para llenar las botellas con agua.

Qué extraño sueño… ángeles… Inuyasha era un lindo ángel —pero que cosas pensaba— hum… aunque no podría asegurar que fuera un ángel, me pregunto si los demonios pueden ser ángeles, porque está claro que los ángeles pueden llegar a ser demonios, por qué no al revés —que tonta se había estrellado con un árbol — ¡Auch! Eso dolió —dijo sobándose pues se había dado un feo golpe.
—Jajajajaja —se escuchó una risa macabra— pero que divertida es Señorita Kagome —esa voz… era, ¿era Naraku?
—¡¡Kagome!! —gritó agitadamente el hanyou posicionándose enfrente de mí.
—Inuyasha —digo aliviada para luego ver como todo el grupo se reunía— chicos —digo sonriente.
—Ya despertaste Kagome —dijo Shippo saltando a mis brazos
—Srta. Kagome —saludó Miroku
—Kagome-chan —dijo Sango bajando de Kirara

Mientras nos saludábamos, Naraku se me quedaba viendo descaradamente, con una mirada maníaca que, la verdad, daba miedo; entonces un sudor frío corrió por mi cuello, fue entonces cuando lo miré a los ojos… esos ojos que tenían una extraña mezcla de ansiedad, dolor, ira, deseo, muerte… esos ojos los había visto en mi sueño. Ahora recordaba el inicio de aquél sueño que noche tras noche me volvía loca.

A él era a quien le decía “Mi señor”, estoy segura de eso… esos ojos son los mismos. De pronto siento como mi corazón comienza a latir frenéticamente, y no es porque esté emocionada ni asustada, es por él… que rayos me está haciendo. Inuyasha has que se detenga.

—Kagome… —dice con repulsivo deseo— que mala niña eres… no debes salir de tu habitación —dice clavando aún más sus ojos en mí.
—Maldito… ¡¡cierra la boca!! —le grita furioso Inuyasha— ¡¡Bakuriuha!! —parece que dará en el blanco pero…
—Jajajajaja —ríe frenético, casi haciéndole eco a los latidos de mi corazón— Kagome, tú vienes conmigo —se acerca rápidamente hacia mí.
—Srta. Kagome —me llama Miroku quién intenta hacer uso de su Agujero Negro— No puedo usar el agujero negro sí la Srta. Kagome se encuentra tan cerca —escuché como se daba explicaciones, tal vez, intentando hacerme entender que me alejara.
—¡¡Kagome!! —escuché su voz que sonaba estrangulada.

Quería ver que sucedía a mí alrededor, pero mis ojos no se podían apartar de aquél par de escarlatas ojos que me miraban fijamente. Ahora recordaba el aura que se sentía en mis sueños, como s i fuera un campo de energía, efectivamente era un campo de energía lo que hacía que sintiera todo esto.

Tal parecía que en cualquier momento terminaría tirada en aquélla espesa vegetación; aunque ninguno de ellos parecía moverse para intentar ayudarme… qué les pasa. Ahora intento ver el rostro de Inuyasha, pero lo único que alcanzo a ver es una borrosa imagen de su rostro desfigurado por el terror y la furia que sentía en aquél instante.

—Kagome… mi Kagome —repitió una vez más Naraku, qué rayos le pasaba— Jajajajaja acaso no te acuerdas de los buenos momentos que hemos pasado —me preguntó con fingida tristeza— No recuerdas que todas las noches vengo a visitarte…

Esto último dejo a todos boquiabiertos, en sus rostros se reflejaba incredulidad, quizá un poco más que la que reflejaba el mío… es que acaso se refería a los constantes sueños que había estado teniendo con él.

Por qué ahora es que recordaba completamente mis sueños… me parecían ahora tan reales. Su cara… la forma en que me trataba, y después el casi confinamiento al que me tenía sometida en una enorme habitación.

En un instante ya lo tenía enfrente de mí, tomando mi rostro entre sus manos… de pronto todo se volvió borroso, una luz nos envolvió a él y a mí. Era algo aterrador el tener a aquél monstruo frente a mí; y lo peor de todo era que ni siquiera podía moverme, ni siquiera hablar… y ahora parecía que me desmayaría en cualquier momento.

Siento que estoy en una completa inconsciencia, ahora tan sólo escuchó murmullos, murmullos que antes fueron gritos que me llamaban, eran las voces de mis amigos. Quería contestarles, quería purificar al monstruo que tenía frente a mí, pero no podía hacer nada; una vez más era tan sólo un estorbo para todos mis amigos, para Inuyasha…

De verdad quería luchar, quería salir de esa espesa bruma, pero lo único que conseguía era hundirme más y más. Quisiera, quisiera ser valiente, quisiera ser más fuerte… pero bien dicen que con querer no se arreglan todo. Debí haberme esforzado cuando tuve la oportunidad de hacerlo.

Pero no todo estaba mal… ahora ya no escuchaba nada, estaba en las nubes. Todo era tan hermoso, parecía más un sueño, uno de esos sueños de los que jamás quisieras despertar… ahí encontré otra vez a mis amigos, pero algo estaba mal, porque aunque sabía que Inuyasha estaba ahí no lograba ver su rostro, corría tras él pero nunca lo lograba alcanzar.

Parecía que habían pasado semanas, aunque realmente tan sólo habían pasado unas cuantas horas. Al fin había despertado, bueno al menos eso parecía, aunque este lugar es exactamente igual al que se encontraba en mi sueño, esa enorme habitación en donde estaba atrapada, sin nadie que pudiese ayudarme.

Nuevamente sola y desprotegida, no, yo no era una tonta que no podía protegerse sola… sólo necesito ponerme a pensar en algún plan para salir de éste endemoniado lugar, es probable que tardaré un buen rato, pero lo lograré.

Porque te quiero ver, necesito verte…




.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.--.-.-.-.-.-.-.--.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Holap!!!! bueno muchas gracias por sus comentarios!!!
jajajaja espero que les guste este
capitulo!!! ^w^!!! muchas gracias por leer!!!
nos vemos


adiós!!!
avatar
Jenny Acthenz

Mensajes : 23
Fecha de inscripción : 30/10/2009
Edad : 27
Localización : sentada en una silla...

http://www.gabitogrupos.com/fairytale_castle

Volver arriba Ir abajo

Re: FLECHAS CARMESÍES [INUYASHA=+13]

Mensaje por Serena el Miér Nov 04, 2009 6:30 pm

waaaaaaaaaaaaaaa que lindooooooooooo sigue plissssss
no me dejes con tanta intriga!!
avatar
Serena

Mensajes : 109
Fecha de inscripción : 29/10/2009
Edad : 28
Localización : mi cashita!

http://marcesweetdevil.forumotion.com

Volver arriba Ir abajo

Re: FLECHAS CARMESÍES [INUYASHA=+13]

Mensaje por иαкuмι el Miér Nov 04, 2009 10:41 pm

OMG! ya lo habia leido
pero leerlo de nuevo es mejor !!
espero el resto jenny please ewé

_________________
avatar
иαкuмι
Admin

Mensajes : 117
Fecha de inscripción : 28/10/2009
Edad : 24
Localización : En algun lugar perdido en alguna parte loca de chile xD

Rol
Personaje: Nadia Acquavella
HP:
50/50  (50/50)
Kinesis: Hydrokinesis

http://underwater.forosactivos.net

Volver arriba Ir abajo

Re: FLECHAS CARMESÍES [INUYASHA=+13]

Mensaje por Jenny Acthenz el Jue Nov 05, 2009 6:06 pm

Hooola!!! Hooola!!!!
^q^!! que bien que bien que less
haya gustado el capiii xD!!! jejejeje
ohmmm!!! ya lo habías leído nakumi??
donde xD!!??? xD

bueno aqki el siguiente capi!!!



Capítulo II
by Jenny Acthenz






Siéntete tranquila, ya estoy aquí



Aprendí que no se puede dar marcha atrás, que la esencia de la vida es ir hacia adelante. La vida, en realidad, es una calle de sentido único”. Agatha Christie (1891-1976) Novelista inglesa



Nuevamente sola y desprotegida, no, yo no soy una tonta que no puede protegerse sola, sólo necesito ponerme a pensar en algún plan para salir de este endemoniado lugar, es probable que tardaré un buen rato, pero lo lograré.
Porque te quiero ver, necesito verte…

—Kagome, cariño, ya despertaste ¡qué alivio! —mi madre me está hablando. Pero esto no es real, estoy segura que se trata de un sueño… uno de los muchos recuerdos de mi infancia.

De pronto abro los ojos y me levanto bruscamente, ya no estoy con mi madre, ni en la habitación de mis pesadillas. Ahora me encuentro en un bosque bastante tétrico; tal vez sea el pánico, pero siento que alguien me está observando, unos profundos ojos, pero no hay nada, tan sólo estoy yo y la espesa penumbra a mi alrededor.

— ¿Dónde estoy? —mi voz se pierde en el sordo silencio, también intento localizar la presencia de alguien más por aquí, pero no hay nadie— no puede ser… ¿acaso todo lo que ocurrió anteriormente fue un sueño? no, la pelea con Naraku, estoy segura que fue real.

Mis palabras se pierden en el aire, mientras mis ojos parece que comienzan a acostumbrarse a la oscuridad; y la verdad es que el bosque no parece tan tenebroso una vez que se ve más o menos bien.

Ahora miro el hermoso cielo lleno de luminosas estrellas, aunque éstas no son mucho comparadas con la hermosura de la luna, una muy bonita luna menguante…

—¡¡Ah!! —que horror, una serpiente pasó sobre mi pie— ¡largo de aquí! —le grito a la serpiente— será mejor que me mueva de aquí, ¿pero hacia dónde?
Ahora hay más silencio, debe ser porque los grillos se han callado… estoy sola en un escalofriante lugar — genial lugar para morir —pero que tonta, no es momento de pensar esas cosas, debo encontrar una manera de salir de aquí— bueno, pero ya es muy de noche, creo que me quedaré aquí hasta que amanezca… —creo que estaré bien bajo este gran árbol— vaya, se parece al árbol del tiempo hummm —me siento bajo el árbol y mis ojos comienzan a cerrarse.

Escucho el canto de las aves, ya ha amanecido, mis brazos están adormecidos por dormir sentada y apretando mis piernas.

—Hummm… bueno, menos mal que ya no tuve esa pesadilla —me quedo pensativa, me estiro y miro el cielo azul— qué extraño es todo esto, no hay presencia de alguien o algo más por aquí.

En este lugar lo único que se escucha aparte de los cantos de las aves es el sonido de mi respiración; no por mucho, puesto que me pongo de pie y comienzo a caminar, sin siquiera saber cual dirección he tomado.

Mis pasos se vuelven menos firmes conforme comienza a oscurecerse; todo el camino he estado pensando en mis amigos, en mi familia… es que me siento tan sola, siento que en cualquier momento podría caer rendida y morir aquí mismo; bueno, la verdad es que estoy siendo demasiado paranoica ya que sólo han transcurrido dos días desde el día en que desperté en este lugar.

Han pasado horas, y las horas se han convertido en días… todo el bosque es igual, ahora estoy escuchando una cascada ¿una cascada?, me acerco con paso rápido y me detengo en seco al comprobar que realmente hay una cascada frente a mí.

— ¡Ah qué bien! —deseaba tanto poder darme un buen baño; el sonido de mi voz se me hace extraño, no es raro teniendo en cuenta que no he hablado en más de dos días— Jajajajaja —una repentina risa se apodera de mi por unos segundos—bien, ya…. —me rió de mi misma otra vez y comienzo a caminar hacia la cascada; mientras camino me voy desasiendo de mi ropa… lo hago sin pensar y en un momento ya estoy dentro del agua, está helada pero no importa…
—Me pregunto ¿dónde estarán los otros? —no seas tonta Kagome, cómo saber en dónde están , si ni siquiera yo sé en dónde estoy— es verdad —me sumerjo una vez más en el agua— hay algo aquí abajo, una luz… ¿Qué será? —me acerco más y más, de pronto parece que me encuentro dentro de un remolino, siento que me succiona y yo ya no tengo aire en mis pulmones.

Todo lo que hago es en vano, la corriente me lleva y yo dejo que me guíe; siento que he caído, es tierra, ¿pero cómo? Un momento ¿esto es pasto? ¿Flores? —inconscientemente llega a mis pulmones aire y con este la singular fragancia de los cerezos.

Alguien se acerca, siento que me observa, pero no logro moverme, estoy totalmente paralizada; tal vez y esto tan sólo es un sueño, tal vez me resbalé y me pegué en la cabeza antes de llegar siquiera a la cascada.

Siento que, supongo la misma persona, me toma en sus brazos, no sin antes envolverme en una fina tela. El olor de esta tela me resulta muy familiar, pero no logro distinguir de quien es…

Que vergüenza, esta persona me había visto desnuda, pero que tonta, como se me había ocurrido ir a investigar mientras estaba nadando desnuda… ¡¡que horror!!

—Creo que te has enfermado —escucho hablar a la persona, pero no puedo reconocer si es un hombre o una mujer— no, tu temperatura es normal —dijo una vez quito su mano de mi frente.

Ahora comienza a caminar, conmigo entre sus brazos, ¿será una mujer o un hombre?, quien quiera que fuese, tenía un olor familiar, pero no recordaba de donde me resultaba familiar, tal vez y sólo fuera el olor de los cerezos que se encontraban, al parecer, en todo alrededor de nosotros.

Me siento tan cansada, no sé porque, si he estado casi o más de un día dormida… tal vez y sea porque casi muero ahogada. Lucho por quedarme despierta, pero mi cansancio es mucho más fuerte que yo y lentamente mis pensamientos comienzan a caer en el silencio…
avatar
Jenny Acthenz

Mensajes : 23
Fecha de inscripción : 30/10/2009
Edad : 27
Localización : sentada en una silla...

http://www.gabitogrupos.com/fairytale_castle

Volver arriba Ir abajo

Re: FLECHAS CARMESÍES [INUYASHA=+13]

Mensaje por иαкuмι el Jue Nov 05, 2009 7:43 pm

pues lo habias
publicado en animanga xD
y creo q te avise
lo guardaia en mi mp4
y entonces lo lei :3

_________________
avatar
иαкuмι
Admin

Mensajes : 117
Fecha de inscripción : 28/10/2009
Edad : 24
Localización : En algun lugar perdido en alguna parte loca de chile xD

Rol
Personaje: Nadia Acquavella
HP:
50/50  (50/50)
Kinesis: Hydrokinesis

http://underwater.forosactivos.net

Volver arriba Ir abajo

Re: FLECHAS CARMESÍES [INUYASHA=+13]

Mensaje por Jenny Acthenz el Jue Nov 05, 2009 8:19 pm

AH!!!!
ciertoo cierto!!!
ahora lo recuerdooo toooodo xD!!!
jhejejejejejejeje ahhhh
pero bueno... miraaa ke ahora
lo ando subiendo aki en tu foriiiito!!!

jojojojjjoj

wueno bueno nso vemoss


adiós!!!
avatar
Jenny Acthenz

Mensajes : 23
Fecha de inscripción : 30/10/2009
Edad : 27
Localización : sentada en una silla...

http://www.gabitogrupos.com/fairytale_castle

Volver arriba Ir abajo

Re: FLECHAS CARMESÍES [INUYASHA=+13]

Mensaje por Serena el Jue Nov 05, 2009 8:28 pm

waaaa q lindoo cap!!!
me encanta jenny escribes muy bien!
deberias ser novelista!
avatar
Serena

Mensajes : 109
Fecha de inscripción : 29/10/2009
Edad : 28
Localización : mi cashita!

http://marcesweetdevil.forumotion.com

Volver arriba Ir abajo

Re: FLECHAS CARMESÍES [INUYASHA=+13]

Mensaje por Jenny Acthenz el Vie Nov 06, 2009 5:49 pm

holappp!!!1

*u*!!!! jejejejejejejeje
que cosas taaan lindas dicesss serena!!!
^y^!!! ser novelistaaa!!!! *w*!!!

la verdad es que si xD!! j ejejeje pienso
empezar a escribir algo así como un libro... xD!!
naaa pero primero debo terminar el fick xD!! hohohoho

bueno bueno pues mil gracias por sus comentarios!!!
aki dejo el capi 3!!!!


||♦️-----------------------------------♦️||

Capítulo III
by Jenny Acthenz

Años sin luz


“Hemos olvidado que nuestra única meta es vivir y que vivir lo hacemos cada día y que en todas las horas de la jornada alcanzamos nuestra verdadera meta si vivimos... Los días son frutos y nuestro papel es comerlos”.
Jean Giono (1895-1970) Escritor francés.




Comienzo a despertar, abro mis ojos y lo primero que siento son unas manos extrañas sobre la tela que llevo puesta. Parpadeo un par de veces para que mis ojos se acostumbren a la intensidad de la luz solar. Segundos después me doy cuenta de que esta persona me observa, lleno de curiosidad, pero con un atisbo de pena en su mirar. Era además, una mirada llena de inocencia con una extraña mezcla de suspicacia. Era de la clase de miradas que rara vez llegas a encontrar, al menos… fuera de la de un niño.

Su andar era rítmico y llevaba un trote grácil, su cabellera era negra, lacia y corta, a decir verdad era un chico bastante extraño… ciertamente no parecía pertenecer a la era Sengoku. Más bien parecía un modelo, de esos que desfilan en las pasarelas…

Un momento… me había dejado llevar por la familiar mirada de éste chico y había olvidado el porque me encontraba en aquélla situación, yo había despertado en un bosque desconocido y me había adentrado en él, hasta llegar a una cascada donde me sumergí y vi una luz brillante… y ahora me encontraba en brazos de un desconocido.

Instantáneamente mi cuerpo reaccionó y se puso tenso, luego me sacudí y caí de sentón en el frío pasto. Lo cual me costó un buen golpe en el trasero, fue un trabajo levantarme… parecía que mis piernas también habían estado durmiendo.

Aunque el chico que tenía al lado también tenía algo de culpa, pues esa mirada me recordaba a alguien… esa clase de mirada que te intimida pero que a la vez había una increíble inocencia en la misma.

No dejaba de mirarme sorprendido, sin embargo parecía también que intentaba no burlarse de mí… eso me recordó aún más a Inuyasha, ese seño fruncido intentando no soltar la carcajada.

Entonces después de lo que parecieron horas, me extendió la mano para que me pusiera de pie, yo dudé de él un momento… que tal si era no sé, algún aliado de Naraku u otro enemigo desconocido, aunque a fin de cuentas terminé extendiéndole mi mano para que me ayudase a levantarme.

Aunque seguí con la mirada cada uno de sus movimientos, mirándolo con recelo. Él sin embargo se limitó a mostrarme una sonrisa, si bien no era la más simpática que había visto en mi vida, obtuvo lo que al parecer intentaba… que no le tuviera miedo.

—… —otro momento de silencio, no sabía que decir… lo único que se me ocurrió fue— gracias —y un aplastante silencio le siguió.

Él tan sólo volvió a hacer una gesto de sonrisa, un instante después volvió la cabeza hacia el bosque que nos flanqueaba… ¿acaso había escuchado algo? o simplemente se trataba de un acto inconsciente.

Cualquiera que fuese la razón en su rostro se vio reflejada una extraña mirada… con algo de culpa. Instintivamente voltee a ver a dónde se dirigía exactamente su mirada. Al ver a quién observaba, me dio un vuelco el corazón, no exactamente por alegría… si no que porque al fin encontraba a alguien conocido…

— ¿Qué haces aquí? —le habló frívolamente al chico, sin siquiera reparar en mi presencia— te mandó tu padre… ¿no es así?

—… Sí —dijo con respeto, como si se tratase de su madre.

— Quiero que te vayas a la casa… —dijo haciendo un ademán con la cabeza— ahora.

— Ya voy… —el muchacho simplemente ladeó un poco la cabeza hacia mí y se despidió con un asentimiento de cabeza y se perdió entre los enormes árboles.

Ella estaba en silencio, al parecer esperó a que el chico hubiese avanzado lo suficiente… aquello era un lío en mi cabeza, que rayos tenía que ver ella en todo esto, qué tenía que ver el padre del muchacho… y ¿qué era ella del chico para que la tratase de esa forma?

Pero la verdad era que no planeaba aventurarme a hablar con ella… no quería, no tenía ganas de hablar con ella. Había sido una gran desilusión el ver que la persona que estaba ahí no era Inuyasha… nuevamente momentos en silencio, volteó a verme con ojos que al parecer indicaban un completo malestar por el hecho de que yo estuviese aquí y ahora.

— Parece que por fin haz aparecido Kagome —pronunció mi nombre con tono mordaz— pero, haznos un favor y lárgate de aquí…

Eso fue bastante horrible, incluso viniendo de ella, un escalofrío recorrió mi espalda y un viento frío rodeó todo el lugar, unas pisadas se escucharon no muy lejos de ahí… yo no quería escuchar lo que ella decía, pero su voz resonaba en mi cabeza una y otra y otra vez dejándome sin escapatoria.

Un nuevo tintineo de la copa de un árbol llamó mi atención… una sombra se divisaba a unos cincuenta metros de donde yo me encontraba, mi corazón se detuvo un instante y después, más parecía el ritmo de tambores que el de un corazón, mi corazón estaba como loco, sabiendo que pronto tendría enfrente a ese chico de hermosas orejas de perro.

— Kagome —susurró y sus susurros se los llevó el viento.

Lentamente se acercó, la miró a ella y me miró a mí… su cara se lleno de arrugas en la frente a causa de la frustración. Inclinó levemente la cabeza hacia ella y le dijo:

—… Kikyo —ella lo observó a reserva de lo que planeaba decirle— podrías… ¿podrías darme un momento? —le preguntó con un tono de voz que no logré identificar.

Ella simplemente frunció un poco la boca, pero no dijo nada más, se volvió y caminó lentamente… su larga cabellera larga y lacia se movía con gracia a causa del viento que comenzaba a disminuir, su andar era delicado y a la vez infundía temor. Era de la clase de chicas que se saben hermosas, fuertes, inteligentes… de la clase de chicas populares.

— Kagome… —pronunció nuevamente mi nombre, me había perdido por completo durante el lapso en que Kikyo se fue y en el que Inuyasha me llamó— mi Kagome —dijo y avanzó más rápido quedando a unos pasos de mí… sin pensarlo me abrazó y yo a él.

— Inuyasha —al fin, al fin estaba entre sus brazos— Inuyasha… —mi voz sonó extraña, con dolor y alegría reunidos en una misma palabra.

— ¿Estás bien? —preguntó examinándome de arriba abajo— perdóname Kagome… yo, yo tuve la culpa, de haber sabido que esto… —comenzaba a culparse por lo que decidí intervenir.

— Nada de eso Inuyasha… tu no tienes la culpa de lo que sea que haya ocurrido… no la tienes —dije mirándolo a la cara, pero él simplemente apartó la mirada— ¿qué pasa? —pregunté casi en susurros.

Él no me respondió y el pánico comenzó a sembrarse en mi interior… por qué no quería verme a la cara, qué había ocurrido durante los días que había desaparecido.

— Kagome —suspiró y me miró, aunque evitando mi mirada— sabes… ¿sabes cuánto tiempo desapareciste?

La pregunta quedó en el aire, yo no tenía ganas de recordar los malos momentos que había pasado sin él… tan sólo pensarlo me traía de nuevo ese amargo sabor a soledad.

— y… ¿y los demás? —quise cambiar de tema, pero él volvió a suspirar esperando a que le respondiera—… yo… yo no lo sé, un par de días tal vez —busqué su mirada, pero nuevamente me evadió.

Una sonrisa llena de tristeza se formó en su rostro, y no era precisamente risa lo que salía de sus labios… me soltó y se tapó con una mano los lamentos que salían de su boca.

— Inuyasha, Inuyasha qué tienes —no entendía el porque de su reacción, intenté tomarle el rostro entre mis manos pero él simplemente apartó su cara— Inuyasha mírame —le dije apretando la mandíbula, no podía creer que después de todo eso él no quisiera verme y eso me dolía, me dolía demasiado.

Por un momento todo se calló y por fin me miró a la cara. Su seño estaba fruncido en una mueca de pura amargura.

— Quieres saber por qué no quiero mirarte a la cara —dijo con voz gélida y con nuevamente con tono amargo— la razón es porque yo, yo hice algo de lo que nunca me perdonaré y no espero que tú lo hagas… —ese tono de voz, lo reconocería en cualquier lugar, siempre lo utilizaba cuando hablaba de algo realmente serio… y nunca, nunca lo había empleado conmigo— yo… hum —soltó un suspiro y miró hacia un árbol— ¿te gustaría sentarte? —me preguntó, supe que solamente para ganar tiempo.

— No… gracias —dije casi sin voz, algo extraño había ocurrido durante el tiempo en que me ausenté y no tenía ni la menor idea de que era, él simplemente me ignoró y se dirigió hacia el árbol—Inuyasha —dije entre un tonto sollozo, que en aquél momento no tenía lugar— Inuyasha alto, dime que es lo que ocurrió…

— Será mejor que te sientes… —tal parece que pensaba que me iba a convencer, pero no, yo quería saber que rayos había ocurrido, y lo quería saber ya.

— Que no —dije apretando a un más la mandíbula.

Él sabía que yo era una terca, por lo que extrañamente decidió no seguir con el intento de convencerme para que me sentase.

— Bien… —soltó otro suspiro y dio la vuelta hacia mí, respiró profundamente y me miró a la cara—te diré, te diré lo que sucedió… tú Kagome, tú no desapareciste por unos días como piensas —se detuvo y miró mi expresión, que al parecer era de desconcierto—en el momento en que Naraku llegó y te mandó a esa dimensión, desde ese instante hasta el día de hoy han transcurrido nada más y nada menos que quinientos años —volvió la mirada hacia mí.

No tenía ni la menor idea de que cuál era mi expresión y la verdad era que no me importaba, esto si que era una idea descabellada, el hecho de que yo hubiese desaparecido por quinientos años era una locura. Tan sólo habían transcurrido unos días desde que había despertado en aquél estúpido bosque. Además, si así fuese yo estaría muerta, ya no existiría rastro de mí, pero aquí estaba e Inuyasha estaba tal y como lo recordaba…

— Qué… qué —ahora me daba cuenta, la ropa, la ropa— qué le hiciste a tu haori a tu ropa —la desesperación obviamente llegó hasta mis pupilas— sabes que esto es una horrible broma —dije riendo distraídamente.

Él me miraba de reojo pero con algo de preocupación, quizás pensó que me estaba volviendo loca, lo cual no estaba tan alejado de la realidad. Era extraño, yo no era una persona que entrará en crisis emocionales de la nada, esto realmente estaba mal.

— Kagome, mírame —genial ahora era él quien quería que lo mirara.

— Para qué —pregunté sin de verdad querer escuchar la respuesta— tú no eres Inuyasha, debes ser alguna marioneta de Naraku, y esto, seguramente aún me encuentro en el bosque… o mejor aún, esto es un tonta pesadilla que ocurrió por comer demasiado antes de dormir —dios realmente comenzaba a asustarme yo misma de mis delirios.

— Kagome, escúchame —no tenía que pedirlo, pues su voz en aquél momento era algo de lo que necesitaba para sentirme a salvo— sé que esto es extraño, pero piénsalo, esto es real esto no es un sueño.

— Y ¿por qué no habría de ser un sueño? mejor dicho una pesadilla

— Porque esto es real, porque yo soy real, y porque créeme que tú tienes una limitada imaginación en tus sueños —dijo como recordando alguna tontería que seguramente había dicho durante mis sueños— ¿estás bien?

— Lo estoy —le contesté secamente, no me había agrado que dijera que tenía escasa imaginación. Él sin embargo no parecía intentar bromear en ningún momento.

— Tengo que decirte algo más —aún había más esto era insoportable, que podría ser peor que haber perdido tanto tiempo y que él se comportara de manera tan extraña— verás… cuando tú desapareciste, yo… —me arrepentía de lo que había dicho, esa cara y el tono de voz no me habían agradado en absoluto— yo… los muchachos y yo comenzamos a buscarte una vez Naraku se escapó… pero, pasamos días, noches tras noches buscándote, y no encontramos rastro de ti…habías desaparecido, no sabía que hacer Kagome, no lo sabía —sus manos se convirtieron en puños y temblaba, temblaba demasiado— si tan sólo lo hubiera sabido antes, si tan sólo no me hubiera dejado segar por el dolor… yo, perdóname Kagome —terminó por decir y mostrarme su rostro deformado por la desolación.

Un escalofrío recorrió mi espalda, un extraño sentimiento de reconocimiento y negación inundó mis sentidos. Esta extraña sensación ya la había sentido anteriormente pero no lograba descifrar de qué parte de mi vida había sido. Todo en mi mente era una burbuja de humo, una burbuja que crecía con cada soplido lleno de palabras y hechos que yo no tenía la menor idea que existían.
avatar
Jenny Acthenz

Mensajes : 23
Fecha de inscripción : 30/10/2009
Edad : 27
Localización : sentada en una silla...

http://www.gabitogrupos.com/fairytale_castle

Volver arriba Ir abajo

Re: FLECHAS CARMESÍES [INUYASHA=+13]

Mensaje por Serena el Vie Nov 06, 2009 10:28 pm

waaaaaaaaaaaaa geniall!!!!!!
este exelente jenny!!!
cuando saques la novela yo la compro
lo jurooooooo!!!!!!!!!!
avatar
Serena

Mensajes : 109
Fecha de inscripción : 29/10/2009
Edad : 28
Localización : mi cashita!

http://marcesweetdevil.forumotion.com

Volver arriba Ir abajo

Re: FLECHAS CARMESÍES [INUYASHA=+13]

Mensaje por Jenny Acthenz el Lun Nov 09, 2009 6:47 pm

Hooola!!!! serena linda xD!! jejejeje
ahh jejejejeje es bueno sber que al menos
venderé un libro xDª! jejejejeje en fin puess
mil gracias por seguir leyendo el fick!!!
aki el siguiente capitulo!!!
||♦️-----------------------------------♦️||



Capítulo IV by Jenny Acthenz



Mírame



"Por fin empezaba a superar nuestra separación y por fin empezaba a aceptar que nunca serás mío, que tienes otra pareja.... Pero hoy me has sonreído y has estropeado todo" Anónimo.




—... —silencio y más silencio, era lo único que se escuchaba en aquél lugar.
— Kagome, perdóname —me dijo... intentó tomarme de los hombros y abrazarme, pero simplemente yo me alejé— Kagome por favor por favor no me hagas esto —me dijo con un nudo en la garganta—, ya te he pedido perdón, te dije lo que dije, y ni siquiera me puedes ver a la cara —dijo algo enojado e indignado.
— Perdón... no es mi intención hacerte sentir mal —dije sabiendo lo que sentía en aquél momento— pero, no me pidas que no me enoje, que no me sienta como me siento ahora... porque eso sería muy cruel de tu parte —dije levantando la vista para verlo a los ojos.

Él tan sólo se quedó en silencio al igual que yo, mientras una silenciosa lágrima recorría mi mejilla... aquél día si que había empeorado a cada segundo y no sabía como detenerlo. El viento soplaba, lo que le daba a la escena un toque aún más desolado.

Y al fin, el cansancio por aquélla cosas venció a mis pies y me dejé caer de rodillas... causando que Inuyasha extendiera sus brazos para intentar detenerme, aunque era en vano ya que se encontraba, al igual que yo, en una especie de shock...

Las palabras se anudaban en mi garganta, impidiendo que salieran, era ridículo quedarme ahí por mucho más tiempo, no tenía ni pies ni cabeza... no podía y no quería permanecer más tiempo allí.

No es que la presencia de Inuyasha me incomodara, si no que era el hecho de que ya no había prácticamente nada que me atara a aquélla época, él era la única razón que tenía para continuar en aquél lugar... bueno y el hecho de que tenía que recolectar la perla de Shikon, pero todo aquello carecía de sentido en ese momento. Pero tenía que concentrarme en cualquier otra cosa, ya que mis pies se negaban a soportar mi peso otra vez, me decidí a hablar nuevamente...

— Inuyasha... —le hablé, lo que pareció sorprenderlo
— Dime... —me dijo y se acercó a mí
— Ya... ¿ya destruyeron a Naraku? —le pregunté en un susurro
—... No aún no —suspiró y se sentó a mi lado
— Bien... —dije sin pensarlo, al menos ahora tenía una excusa para quedarme en aquélla época por un poco más de tiempo.
— Perdóname Kagome... —dijo otra vez, y me abrazó, escondiendo mi cabeza en su pecho.
— No te disculpes, te entiendo... —le dije y me abracé a él.

La verdad es que no tenía idea de que era lo que pasaba por la cabeza de Inuyasha en aquél momento, pero eso no importaba... en ese momento no importaba. Después de minutos de angustia, al fin tenía una pequeña salida, podía permanecer a su lado sin importar con quién decidiera quedarse... como había prometido alguna vez, sólo que ahora, ya había elegido.

Pero en ese instante supe que no quería alejarme de él por nada, así que permanecería con él todo el tiempo que él me quisiera tener cerca. Aún sabiendo que con ello, mi corazón se destrozaría día a día, al ver a Inuyasha y Kikyo, juntos... como en un principio había marcado su destino.

Pero ya no importaba, necesitaba estar a su lado y eso haría, y ahora tenía la excusa perfecta para quedarme sin sentirme completamente como una intrusa en aquélla época, pues era mí deber recolectar la perla de Shikon.

— Por favor no me dejes... —me susurró al oído y luego suspiró.
— ¿No lo recuerdas?...—le pregunté— te prometí hace mucho que me quedaría junto a ti sin importar a quién eligieras... —dije casi en un susurro.

Parecía que le alegraba recordar los momentos pasados, porque en ese instante sonrío... no lo vi, pero tan sólo necesité sentir su aliento en mi cabeza para saber que sonreía. Extrañaba demasiado su sonrisa, su voz... a todo él lo había extrañado.

Ahora me explicaba, porque el primer día que estuve perdida, me sentía realmente sola... como si hubiera permanecido ahí durante años, lo cual no era mentira.
Ese momento, al igual que muchos otros que había compartido con Inuyasha me parecía mágico… pues la atmósfera cambiaba de ser una desolada a una completamente opuesta, se veía resplandecer el sol tras las montañas, un atardecer esplendoroso.

Sabía que eso sólo podría quedar en mis recuerdos, pues no era correcto estar con él… un, un hombre que tiene a su esposa y a su hijo, sin embargo así era… y no podía hacer nada más que esperar a que pasara y una vez que sucediera, guardar aquéllos recuerdos en mi mente y mi corazón.

— Kagome, tengo… creo que será mejor que esta noche te quedes en la casa de Miroku y Sango —dijo separándose de mi un poco.
— Está bien —le dije, mirándolo a los ojos, al hacerlo noté un extraño destello de tristeza en aquéllos ambarinos ojos— ¿qué pasa? —le pregunté, pero en el instante en que formulé mi pregunta él regresó a ser el de antes.
— Nada… vamos se hace tarde —pero antes de que pudiese seguirlo, supongo que reparo en que yo no traía otra cosa que ese haori encima— espera aquí, iré por algo de ropa para ti —me dijo, intentando en vano que no viese que se había ruborizado.

En un instante se fue, pero así como desapareció entre los árboles regresó, trayendo consigo un kimono adornado con sakuras… tal vez era de Kikyo, eso me hizo enojar un poco, pero a fin de cuentas no podía andar por ahí sólo con un haori puesto.

— Toma —me dijo y me dio el kimono— si quieres puedes cambiarte por allá —dijo y señaló con el índice a su derecha.
— Sí —dije, y caminé algo lento hacía los arbustos.
Una vez que me hube puesto el kimono, salí y vi que Inuyasha me veía con una ceja levantada, ese gesto se veía tan lindo en su rostro, que no pude evitar desviar la mirada y concentrarla en arreglar la manga del kimono, que la verdad no tenía nada de malo.
— Vámonos —me apremió, parecía algo inquieto… tal vez Kikyo le había dicho algo mientras tomaba aquél kimono para ella.

El atardecer estaba increíble, y el viento soplaba tenuemente, como siempre iba en la espalda de Inuyasha, él iba deprisa… ahora realmente me preguntaba que habría sucedido mientras iba en busca de algo de ropa; pero no tenía sentido intentar averiguar nada, estaba cansada, y el aroma que despedía el cuerpo de Inuyasha era embriagador, era extraño… jamás me había sentido de esa forma, tal vez era porque antes sabía que tenía más o las mismas oportunidades de que Inuyasha me eligiera a mí y no a Kikyo, en cambio, ahora las cosas habían cambiado drásticamente.

De repente noté que Inuyasha se detenía, nos encontrábamos frente a un gran castillo… parecía de un terrateniente muy poderoso, ¿es que acaso Miroku y Sango vivían en aquél castillo?
avatar
Jenny Acthenz

Mensajes : 23
Fecha de inscripción : 30/10/2009
Edad : 27
Localización : sentada en una silla...

http://www.gabitogrupos.com/fairytale_castle

Volver arriba Ir abajo

Re: FLECHAS CARMESÍES [INUYASHA=+13]

Mensaje por Serena el Mar Nov 10, 2009 7:54 am

awwwwwwwwwww pobre kagome T.T...
baaaah a quien engaño VIVA KIKYO!!!!! jajajaja
perdon odio a Kagome ¬¬ pero AMO A Kikyo!!!! ^^ jajaja
me encanto el cap jenny!! y claro q te compro tu nobela! ya estoy deseando que la comeinces!
avatar
Serena

Mensajes : 109
Fecha de inscripción : 29/10/2009
Edad : 28
Localización : mi cashita!

http://marcesweetdevil.forumotion.com

Volver arriba Ir abajo

Re: FLECHAS CARMESÍES [INUYASHA=+13]

Mensaje por Jenny Acthenz el Mar Nov 10, 2009 7:04 pm

Hoooolapp!!! ^w^!!! muchas gracias por seguir leyendo el fic!! xD!!
jejejejejeje bueno bueno pueeessss ciertamente a mi me cae mejor
Kagome xD!! naaa pero también Kikyo xDª!! jkajajaja en fin puess
aquí el siguiente capítulo!!!

||♦️-----------------------------------♦️||


Capítulo V
by Jenny Acthenz


¿El final…?


“La amistad es un acuerdo perfecto de los sentimientos de cosas humanas y divinas, unidas a la bondad y a una mutua ternura.Marco Tulio Cicerón (106 AC-43 AC) Escritor, orador y político romano.

Era algo extraño intentar ver a aquéllos dos en un castillo como este, aunque bueno a Miroku siempre le había gustado vivir con comodidades y suponía que Sango no se había opuesto. Todo parecía demasiado extraño, y no era para menos… si enfrente de mí tenía un hermoso castillo. Conforme caminábamos hacia lo que parecía ser la entrada Inuyasha me tomó de la mano, tal vez era porque un par de veces me había tropezado entre la oscuridad de la noche que nos envolvía; y de repente, escuché unas voces que me resultaron familiares, sin embargo no creía que fuesen de verdad ellos dos.

— ¡¡Kagome-chan!! — escuché gritar mi nombre, era ella… era Sango que se encontraba ahora a unos escasos centímetros de mí— Kagome, que bien que hayas regresado… —dijo y al fin me abrazó.
Fue algo realmente emotivo, aunque claro… más por parte de ella que mío, porque realmente no tenía recuerdos de todo el tiempo que estuve ausente. Sin embargo, ella sí... en ese instante cuando me soltó de aquél abrazo, pude ver que sus ojos se llenaban de lágrimas.
— Sango-chan, no llores... —le dije intentando consolarla, pues veía que realmente había estado muy preocupada y triste por mi causa, porque había desaparecido por años, a aunque algo no encajaba del todo...
Al final, Sango se echó a reír de alegría, al menos ya no lloraba... mientras que Miroku se acercó después de un rato y me dio un abrazo, por lo que un momento pensé que su mano maldita se presentaría, pero fue una grata sorpresa ver que tan sólo me abrazaba como un amigo.
— Me alegra que se encuentre a salvo Srta. Kagome —me dijo y después de un momento me dejó de abrazar para ir junto a Sango. Los dos, ahí juntos, se veían muy lindos... eran sin duda una pareja perfecta.
Pero seguía con la sensación de que algo ahí no encajaba, hasta que por fin vino a mi mente... pues se suponía que yo había desaparecido por cincuenta años, y definitivamente ellos dos no podrían seguir con vida o tal vez sí, pero serían ya unos ancianos lo cual no era cierto. Así que, qué había pasado con ellos dos. Después de un rato, al parecer todos los presentes en la habitación se percataron de que pensaba en eso, Miroku fue quien interrumpió aquél silencio que se había formado en la habitación.
— Srta. Kagome, supongo que se estará preguntando porque no estamos viejos, feos y arrugados... ¿no? —dijo con un toque de diversión en la voz, pero su cara demostraba todo lo contrario.
— Sí, eso me preguntaba —dije, viéndolo fijamente.
— Bien, creo que sería buena idea tomar asiento, vamos —dijo con una seriedad que desconocía que fuese suya.

Todos nos dirigimos hacia lo que se podría llamar, la sala... en donde se encontraban unos pequeños asientos. Los cuatro nos acomodamos en aquel lugar, sin pensar demasiado en donde nos sentábamos.

— Y bien —dije— qué es lo que sucedió— pregunté, a las tres personas que tenía al rededor de mí.
Por un instante sólo se escucharon los suspiros de tres personas, y tras mirarse mutuamente, finalmente Miroku volvió a tomar la palabra.
— Verá, aquél día en que desapareció, pues... comenzamos a buscarla, pero pasaron días y días, y no sabíamos nada de usted. En ese momento Inuyasha creyó que tal vez había regresado a su época, pero realmente él no estaba convencido, pues no había posibilidad de que usted regresara sola tan rápido hasta la aldea de la anciana Kaede, sin embargo, fue... al llegar al pozo, intentó cruzar por él, pero al hacerlo... no ocurrió nada—en ese instante volteó a ver a Inuyasha, quien asintió con la cabeza— fue entonces cuando creímos que había muerto, pero Inuyasha como sabrá, no se dio por vencido y creía en verdad que usted seguía con vida en algún lugar.
— Un momento, si Naraku fue quien me llevó a otra dimensión, ¿no era más fácil suponer que estaba muerta y no que había desaparecido? —interrumpí, pues para mí resultaba extraño que hubiesen dejado escapar a Naraku sin darles alguna pista sobre mi paradero.
— Es verdad, en un principio pensamos eso, pero... no lo sé, supongo que era más fácil pensar que estaría perdida en algún lugar en el bosque, que hacernos a la idea de que tal vez no la volveríamos a ver —dijo con un deje de tristeza—, pero, nuestras esperanzas seguían ahí... al final de unas semanas dejamos de buscarla e Inuyasha dejo de intentar cruzar por el pozo. Todos decidimos tomar una postura, realmente ridícula ante su desaparición —dijo bajando la cabeza tal vez por sentirse algo culpable— y bueno, creo que sabe que ocurrió cuando usted se fue, y bueno, la Srta. Kikyo regresó... —se hizo el silencio en aquélla habitación.
— Sí... lo sé, pero, dígame Monje Miroku, cómo es que sucedió todo esto —pregunté tan sólo para que mi mente se ocupara en otro asunto que no fuera el de Inuyasha y Kikyo.
— Sí, a eso iba... —y se quedó un momento callado, supongo intentando aclarar sus ideas nuevamente— después de unos meses, Sango y yo decidimos regresar a su casa —vaya, así que aquí era en donde había vivido Sango, realmente se veía diferente...— aunque seguíamos en contacto con Inuyasha, en caso de que Naraku apareciera por los alrededores, sin embargo, eso nunca llegó a suceder... así que, pasaron años que transcurrían tranquilamente, por así decirlo, y ninguno de nosotros notaba realmente que no estábamos envejeciendo como se suponía debía ser, entonces, nos llegaron noticias de Inuyasha, más bien vino a vernos —nuevamente se quedó en silencio, y al parecer era porque le había cedido la palabra a Inuyasha, quien se quedó pensativo un momento y después comenzó a hablar.
— Así es, vine a verlos para darles una noticia... tenía que decirles lo que había averiguado con el árbol Sabio —dijo, eso me tomó por sorpresa pues se suponía que el único que conocía a ese árbol era Sesshoumaru... ahora entendía su mueca de disgusto que mostraba— él fue quien me dijo que Kagome regresaría dentro de cincuenta años contando desde su desaparición —volteó a verme— que es exactamente este día. Sin embargo, también me dijo que debido a que Kagome había desaparecido de esta dimensión y por ello de esta época, el tiempo como lo conocíamos hasta entonces, había tenido un terrible cambio... logrando con ello que la vida en el mundo se alterara de una forma no tan radical y aún así causando un gran impacto. Lo que llevaría a la destrucción total de la vida... y dijo además que si llegases a regresar como él había dicho, no estaba seguro de que esto se detuviera... —dijo imprimiendo un tono apocalíptico en cada palabra que salía de su boca.

Todo mundo se quedó callado ante lo que había dicho Inuyasha, y no era para menos... ya que debido a su ausencia ocurrirían cosas que jamás hubiese imaginado. Pero, tal vez ahora que había regresado nada de eso ocurriría... aunque el mismo árbol Sabio había dicho que tal vez aunque yo regresara no habría diferencia alguna.

— Y ahora... ¿qué hacemos? —pregunté en un susurro.
Todo el panorama que me estaban pintando mis amigos, no era nada grato y definitivamente teníamos que hacer algo para impedir que aquello ocurriera.
— No estamos seguros Kagome... —dijo Inuyasha en un suspiro— en estos momentos es muy peligroso hacer cualquier cambio distinto a lo que ocurre, si hacemos algo mal... todo esto podría terminar aún peor.

Ese era el problema en aquél momento, vaya que todo parecía una locura, apenas hacia unos momentos nos encontrábamos en un emotivo reencuentro, y ahora estábamos en medio de un complejo problema sobre el tiempo y la vida.

— Pero tenemos que hacer algo... hemos logrado muchas cosas trabajando juntos chicos —intervino Sango, quien se había mantenido hasta entonces en silencio.— Sango tiene razón chicos —dije apoyando a mi amiga, pues era verdad que juntos siempre habíamos logrado muchas cosas, y esta vez... no sería la excepción— tenemos que intentar arreglar todo esto.

— Correcto... por ahora debemos ir a descansar, y mañana comenzaremos a idear un plan para arreglar esto —dijo Miroku con algo de flojera.
— Bueno chicos, debo irme... —dijo Inuyasha— cuiden de Kagome
— Así lo haremos —dijo Miroku
— Regresaré mañana —dijo y después se despidió con la mano
— Ven Kagome, te llevaré a tu habitación —me dijo Sango tomándome del brazo.

Yo la seguí algo desanimada, pues Inuyasha se había ido, tenía que irse... bueno porque debía estar con Kikyo. La noche transcurrió lentamente, lo que me dio bastante tiempo para pensar en algo productivo con respecto a lo que tendríamos que hacer a partir de mañana.
avatar
Jenny Acthenz

Mensajes : 23
Fecha de inscripción : 30/10/2009
Edad : 27
Localización : sentada en una silla...

http://www.gabitogrupos.com/fairytale_castle

Volver arriba Ir abajo

Re: FLECHAS CARMESÍES [INUYASHA=+13]

Mensaje por Serena el Miér Nov 11, 2009 10:58 am

wiiiiiiiiiiiiiiiiiiii sanguito y mirokuuuuu i love esa pareja!!!!
una duda... y shippo?? pobre sito mi zorrito divinooo onde ta??
jeje exelente el fic jenny!! cada ves se pone mas interesante!!!
avatar
Serena

Mensajes : 109
Fecha de inscripción : 29/10/2009
Edad : 28
Localización : mi cashita!

http://marcesweetdevil.forumotion.com

Volver arriba Ir abajo

Re: FLECHAS CARMESÍES [INUYASHA=+13]

Mensaje por Jenny Acthenz el Miér Nov 11, 2009 4:59 pm

Hooola!!! Hooola!!! xD!!! bueno bueno
puess el kawaiioso de shippouu pronto aparecerá
XD!"! jajajajajaja bueno bueno me da gusto que te
guste el fic!!! *u*!!! jajajaja bien, aki dejo el siguiente capi!!!

||♦️-----------------------------------♦️||


Capítulo VI
by Jenny Acthenz


Viendo los daños

“Estoy muy triste y me siento más desgraciado de lo que puedo decir, y no sé hasta dónde he llegado. . . No sé qué hacer ni qué pensar, pero deseo vehementemente dejar este lugar. . . Siento tanta melancolía.” Vincent Van Gogh





Me quedé dormida después de unas cuantas horas de pasármela despierta, lo último que pasó por mi cabeza fueron recuerdos del primer día en que vi a Inuyasha en el árbol sagrado.

En sueños continué con el recuerdo, sin embargo en este sueño sabía exactamente quién era él y que es lo que hacía ahí; de repente un escalofrío me sacó de sus sueños; desperté sobresaltada y con el cabello húmedo, como si alguien me hubiera tirado un balde de agua fría.

Me alivié al darme cuenta de que lo que había visto en el sueño, era exactamente eso, sólo un sueño y nada más; pero aún así me costaba trabajo lograr deshacerme de esa sensación. Cuando me di cuenta ya comenzaba a salir el sol, filtrando sus cálidos rayos por las puertas de la habitación en la que me encontraba.

Unos minutos después escuché que alguien tocaba del otro lado de la puerta, era Sango, quien preguntaba si podía pasar.

— Kagome-chan, ¿estás despierta? —me dijo en voz baja
— Sí, pasa Sango —le contesté, acomodándome en el futón
— ¿Te desperté? —me preguntó nuevamente, sentándose sobre el futón
— No Sango, en serio... no pude dormir mucho —pensé en decirle lo que había soñado, pero no lo hice
— Bueno... si quieres puedes ir a tomar un baño y cambiarte de ropa —dijo enseñándome una media sonrisa, supongo que se había dado cuenta de que aquél Kimono era de Kikyo.
— Sí gracias... —le dije intentando regalarle una bonita sonrisa, sin demasiado éxito, así que mejor desvié la mirada
— Kagome-chan... —dijo con tristeza— ven, vamos...

Sango me jaló del brazo y me levantó sin demasiado esfuerzo, me llevó del brazo todo el camino hasta llegar a lo que sería el baño, después me dejó para que me bañara, mientras ella iba por ropa.

Pasaron varios minutos, aunque a mi me parecieron horas, pues en esos minutos estuve evocando mis recuerdos, todo lo que había sucedido en todo este tiempo.
En eso llegó Sango con una mochila, una mochila que me resultaba muy familiar, y no era para menos, pues era mi incondicional compañera en todos mis viajes...
— Toma —me dijo sonriendo.

— Oh!, Sango-chan... —dije con una alegría desconocida— la has guardado todo este tiempo...
— Sí, Inuyasha la trajo, creo que no podía permitir que le dijeras abajo cuando no encontraras tu mochila —dijo sin pensar y agachó la mirada
— Gracias por guardarla —le dije, sonriendo melancólicamente por dentro, al imaginar a Inuyasha preocupado por algo así
— No fue nada —me dijo— este, estaremos en el jardín... ¿quieres que te espere?
—... —bien, quería estar un rato a solas para poder llorar a gusto, así que...— no Sango, creo que podré llegar —le dije esperando que no insistiera
— De acuerdo, nos vemos Kagome

Y sin más me dejó sola en aquél lugar, así que empecé a sacar mis cosas de la mochila amarilla. Para mi sorpresa no traía mi blusa y mi falda azul, las cuales se suponía había empacado por última vez. Sino que traía un pantalón de mezclilla y una blusa de tirantes azul, la verdad era que no recordaba si quiera que tuviera esa ropa.

Intentando no darle demasiada importancia al asunto, me vestí. Comencé a meter todo de vuelta a la mochila, encontrándome con el collar que le había regalado a Inuyasha, en donde traía una foto suya y una mía. Lo cual hizo que en mi corazón se formara un vacío, pensé que comenzaría a llorar, pero en lugar de eso... no salió nada, ni un sollozo o una lágrima, nada...

Antes de que me quedara congelada en aquél lugar, con esa extraña sensación de que un vacío me envolvía, me levanté y comencé a caminar por el pasillo en busca de la salida.

Después de unos segundos ya me encontraba frente a la salida, en donde me esperaba Inuyasha... él simplemente volteó a verme con una calma que era rara ver en él, y que sin embargo lo hacían ver mucho más lindo.
Al llegar a donde estaba él, me tomó de la mano y me dijo:

— Vamos Kagome, no tenemos todo el día
— Claro... —dije sonriendo

Los muchachos se encontraban en el centro del jardín, bajo un cerezo que aún no florecía, nos miraban de una manera extraña, y no era para menos, tomando en cuenta que Inuyasha me traía tomada de una mano, y su mirada no se despegaba de mi cara. Aquello hizo que se me hiciera un nudo en la garganta, tan sólo pensar en lo que pudo ser y ahora no podía ser, significaba un gran dolor que crecía con cada segundo que pasaba junto a él.

Y en ese caso, me preguntaba si estaba dispuesta a dejar que mi corazón se rompiera aún más, con tal de estar unos momentos más con el chico que había robado mi corazón... era tonto, pero la agonía de estar sin él me parecía aún más una locura.

— Hola —saludé a los chicos que aún nos veían
— Buenos días Srta. Kagome —saludó Miroku
— Hola —contestó Sango con una sonrisa
Con todo este enredo me había olvidado por completo de que no había visto a Shippou ni a Kirara.
— Oye Sango, ¿y Shippou? —le pregunté cuando estuvimos enfrente de ellos
— Ah, él fue a la aldea de la anciana Kaede... lo acompaño Kirara —dijo pensativa—, ya deben estar por llegar
— Ah vaya... —dije con sorpresa, ahora que lo pensaba, me daba curiosidad saber si Shippou había crecido o seguía igual.
— Mira, ahí vienen... —dijo Sango
Cuando voltee, vi a Shippou sobre Kirara, la verdad me decepcioné un poco al ver que Shippou seguía igual que como lo recordaba.
— ¡¡¡¡Kagome!!!! —gritó Shippou cuando bajó de Kirara
Se lanzó a mis brazos, sus ojos estaban llorosos, y no dejaba de sollozar. Mientras Kirara se acercaba y se subía en mi hombro ronroneando.
— Shippou que gusto me da verte —le dije abrazando al pequeño kitsune—, también te extrañé a ti Kirara —le dije acariciando su cabeza.

Pero no todo era miel sobre hojuelas, como era de esperarse… minutos después de que Shippou llegara, se sintió una fría ventisca, a lo que le siguió una ráfaga de viento junto con rocas que salían disparadas en nuestra dirección. Inuyasha de inmediato se puso a un lado de mí, protegiéndome de las rocas que volaban por doquier.

Y por fin, se terminó… una vez que se hubo disipado el viento, todos voltearon a ver a los recién llegados, excepto yo, que veía el rostro de Inuyasha… pensaba escuchar en cualquier momento alguna grosería que saldría de la boca de Inuyasha o de alguien más, pero no salió nada de su boca. Sólo se formó una mueca contrariada y de sorpresa, y por fin decidí voltear a ver a quienes habían llegado, sin embargo… no esperaba ver a aquél youkai entre ellos.

Ahora entendía porque todos se habían quedado en silencio… en frente de nosotros se encontraba un youkai, aquél youkai que algunas veces hablaba de él en tercera persona, aquél youkai que era temido, pero sobre todo respetado.

Causaba una inmensa tristeza ver a aquél poderoso youkai convertido en lo que teníamos frente a nosotros, con la cabeza baja y con la mirada perdida en el suelo, ya no quedaban más que escombros de lo que una vez fue uno de los más poderos youkai.

Por alguna razón, me sentía inmensamente triste de ver a aquél youkai en esas condiciones… el viento soplaba con fuerza, causado por la dama de los vientos, Kagura, que se encontraba al lado izquierdo de Naraku.

Naraku sonreía con una extraña mueca, mostraba algo de desconcierto, pero aún así su cínica sonrisa no se iba, parecía complacido de la nueva adquisición que tenía, y al parecer venía a probar que tan efectivo era.

— Kagome, no la esperaba ver tan pronto —dijo aquél ser
—... —sólo silencio salió de mi boca
Por lo que acababa de decir Naraku, era obvio que sabía que regresaría, y tal vez todo esto… fue un plan para lograr llevar a cabo algún maligno plan. Por un momento me concentré en Naraku, debía ver si tenía o no la Perla de Shikon con él, para mi sorpresa, la traía con él… y ahora, tan sólo le faltaba un fragmento de la perla.
—… —Inuyasha se removió en su lugar inquieto, parecía que quería decir algo
— Oh, joven Inuyasha… ¿acaso se ha enojado? —dijo con fingida sorpresa
—… Maldito —dijo al fin—, como demonios te atreves a hacer algo así, esta vez te has sobrepasado —dijo apretando fuertemente la mandíbula.

Era más que obvio, que Inuyasha estaba más que enojado por lo que había hecho Naraku. Estaba dispuesto a lanzarse sobre Naraku, sin embargo se contuvo, al ver que aquél youkai levantaba la vista y lo observaba con la mirada vacía.

—… Se… Sesshoumaru —lo llamó Inuyasha, pero el interpelado no hizo nada, más que seguir observándolo.

Estaba segura de que todos nosotros nos preguntábamos que le había hecho Naraku a Sesshoumaru, para haber podido tenerlo como su nueva adquisición, era sumamente difícil poder imaginar que alguien venciera a Sesshoumaru. Y sin embargo, ahí estaba, prácticamente a los pies de Naraku, ese ser despreciable que reía cínicamente.

Nuevamente un escalofrío recorrió mi espalda, me daba miedo pensar que tan fuerte se había vuelto Naraku… y aún más pensar, en lo que sería capaz de hacer.
avatar
Jenny Acthenz

Mensajes : 23
Fecha de inscripción : 30/10/2009
Edad : 27
Localización : sentada en una silla...

http://www.gabitogrupos.com/fairytale_castle

Volver arriba Ir abajo

Re: FLECHAS CARMESÍES [INUYASHA=+13]

Mensaje por Serena el Miér Nov 11, 2009 8:44 pm

noo sesshomaru nooooooo porque!!!!
pobrecito el!! tan lindooooo
aggggg odio a Naraku ¬¬ (aunq esta bien guapo)
avatar
Serena

Mensajes : 109
Fecha de inscripción : 29/10/2009
Edad : 28
Localización : mi cashita!

http://marcesweetdevil.forumotion.com

Volver arriba Ir abajo

Re: FLECHAS CARMESÍES [INUYASHA=+13]

Mensaje por Jenny Acthenz el Jue Nov 12, 2009 7:26 pm

Hoola!!! jejejejejeje seee pobre de Sesshoumaru, pero así tenía que ser xD!!! jajajajajaja si claro, naaaa pues espero que este capi te gustee.... nos vemos, gracias por seguir leyendo!!!!


||♦️-----------------------------------♦️||



Capítulo VII
by Jenny Acthenz


Las tinieblas en tus ojos


Me siento incompleta sin ti, siento que me falta tu presencia, así es imposible ser feliz, pero que mas hago sino recordar el olor de tu fragancia… es inútil dejar de imaginar tu mirada, esa que cuando vi me impacto, esa que me tiene allí atrapada, esa que no sale de mi pensamiento…” Anónimo.



Sin embargo, por mucho miedo que tuviera... tenía una misión, debía juntar los fragmentos de la Perla de Shikon, aunque tuviera que arrebatárselos al mismo Naraku. Un instante después de que aparté la vista de Naraku, me encontré con una desolada mirada en el rostro de Inuyasha, y en ese momento me pregunté en qué estaría pasando por su cabeza. Más no tuve el valor para preguntarle, aunque probablemente pensaba en como su hermano mayor había terminado en aquélla situación.

El ambiente era tenso, y ninguno de nosotros por lo visto sabía qué hacer, si atacar o permanecer en su sitio; el primero en dar un paso vacilante fue Inuyasha, pero fue el mismo que retrocedió un segundo después. Sabía que si no encontrábamos la manera de arrebatarle a Sesshoumaru de sus garras, muy probablemente esto terminaría en la muerte de alguien.

Y por alguna razón, tenía un presentimiento sobre quién podría ser quien iba a morir de enfrentarse uno contra otro... no me agradaba en absoluto la idea de que mi sueño, realmente no fuese sólo un sueño.

Naraku en cambio, parecía bastante seguro de cual sería su siguiente movimiento. En ese instante me percaté de que en aquélla escena faltaba alguien... pero fue tarde cuando reaccioné.

Una cuchilla pasó volando a mi lado, la cual por fortuna fue eludida por su víctima, que eran Miroku y Sango, quienes abrieron los ojos de par en par al ver que tan cerca habían estado de morir en ese momento. Me quedé observando sin poder moverme a aquél ser alvino... que a diferencia de Shippou y los demás, él, él sí había crecido, tal parecía que a los únicos que había ayudado este cambio en el transcurso del tiempo había sido a ellos.

De repente ya me encontraba en los brazos de Inuyasha, que me había jalado en el preciso instante en que Hakudoshi pasó su cuchilla a un lado de mí. Así que, parecía que Naraku estaba decidido a acabar con nosotros de una vez por todas... todos ellos eran más fuertes que nosotros, y no conformes con eso, tenían a Sesshoumaru como su nueva arma.

Hakudoshi aunque parecía divertirse con los muchachos, le interesaba más pelear con Inuyasha... así que volteó hacia nosotros, parecía que invitaba a Inuyasha a que peleara contra él. Inuyasha también lo observó y luego me miró, estaba segura de que quería pelear contra Hakudoshi, pero tampoco quería dejarme sola.

— Inuyasha —le hablé—, ve...
— Cómo... estás loca, no te voy a dejar —me dijo mirando nuevamente a Hakudoshi, quien esperaba pacientemente
— Inuyasha, no me va a pasar nada —le prometí—, sé que tienes que hacer esto... así que ve.
— Kagome... —fue lo único que pudo salir de sus labios, tenía que demostrarle que podría permanecer con vida mientras él se encontraba lejos, por fin me sonrió y se fue al encuentro de Hakudoshi
— Kagome tengo miedo —dijo el pequeño kitsune que se encontraba en mi cabeza
— No te preocupes Shippou, todo saldrá bien —cierto, todo debía salir bien...

Así me quedé en la compañía del pequeño kitsune, que aunque tenía miedo... sabía perfectamente que podía confiar en él. De alguna manera tenía el deber de ayudar a mis amigos en esta batalla, pero necesitaba mi arco y mis flechas, cosa que no tenía en ese momento.

No muy lejos del lugar se escuchó la frenética carrera de un caballo, quién podría ser. Fue sencillo ver quien había llegado una vez que se vio una luz iluminando el cielo, era una flecha sagrada lanzada por Kikyo, la cual casi le da de lleno a Hakudoshi.

Inuyasha no parecía muy sorprendido de verla, pues probablemente la había olido desde hacia varios kilómetros, aunque la verdad yo no esperaba que viniera, era claro que ella sentía que debía luchar junto a Inuyasha. Segundos después de la aparición de Kikyo, el viento sopló en mi cara, para dirigirse hacia la dama de los vientos, Kagura, que fue tomada por sorpresa logrando así que el hijo de Inuyasha la golpeara con facilidad.

Kento, el hijo de Inuyasha, tomó el abanico de las manos de Kagura y lo rompió, sin embargo, no pareció molestar demasiado a Kagura, quien se levantó con un poco de esfuerzo e hizo el mismo movimiento que si tuviera el abanico en sus manos, la danza de las cuchillas hizo su aparición, ahora sabíamos que no necesitaba del abanico para sus ataques.

— Niño tonto —le dijo Kagura—, acaso creíste que con eso me vencerías —dijo burlonamente.
— ¡Kento! —le habló Inuyasha— ¿qué crees que haces aquí? —le dijo duramente
— Vine, vine a pelear con usted padre —dijo decidido el chico, a pesar de que parecía que Inuyasha no estaba de acuerdo con eso.
— Inuyasha, no te distraigas —le advirtió Hakudoshi que le apuntaba con su cuchilla
— ¡Feh! —bramó y regresó a su pelea, era obvio que sabía que Kento no se iría de ese lugar.
— ¡Basura! —le gritó Kagura cuando Kento volvió a golpearla en la cara

Kento se parecía bastante a Inuyasha, pues daba la impresión de que disfrutaba de pelear con seres más fuertes. Lo que irritaba aún más a Kagura que comenzaba a perder el control... y en ese momento vi algo... Kagura tal vez no necesitaba incondicionalmente de su abanico, pero si no lo tenía tardaba considerablemente en realizar su ataque. Lo que, le daría alguna ventaja a Kento. Pensé en decírselo, pero en el preciso momento en que pretendía abrir la boca, él la atacó cuando estaba intentando lanzar la lanza de las cuchillas, así que, ya se habría dado cuenta.

Ahora lo único que tenía que hacer, era... cuidar de Shippou, y para esto necesitaba encontrar algún arco y unas flechas para atacar a Naraku, o al menos para estar preparada en caso de que a alguno de ellos se les ocurriera atacarme. Me disponía a moverme a un lugar más seguro junto con Shippou, pero mis ojos se quedaron abiertos súbitamente cuando al dar un paso atrás, golpee contra una persona, alguien que no se suponía que debiera estar ahí.

Shippou apretó mi brazo, pero a pesar de que tenía miedo, intentó hacer un campo de energía... que al instante fue destruido por aquél demonio que teníamos frente a nosotros. A pesar de que no se veía realmente temible, sabía de lo que era capaz... mi corazón se aceleró al percatarme de que extendía su brazo y tomaba de la cabeza a Shippou, que fue aventado lejos de ahí, ahora estaba sola y sin ningún arma para intentar protegerme.

Pensé que no podría darme más miedo, pero me equivoqué… al alzar la vista, pude ver que en sus ojos sólo existía una cosa, y era… la muerte. Era realmente aterrador ver sus ojos, que daban la impresión de que estuvieras en un lugar aterrador, pero aún así... sigues caminando hacia él, sin importar que tan aterrador y devastador pueda ser. Los ojos de Sesshoumaru me incitaban a ir hacia él… y por más que intentaba que mi cuerpo saliera corriendo de ahí, mis pies seguían el camino hacia aquél youkai de lúgubre mirada.
avatar
Jenny Acthenz

Mensajes : 23
Fecha de inscripción : 30/10/2009
Edad : 27
Localización : sentada en una silla...

http://www.gabitogrupos.com/fairytale_castle

Volver arriba Ir abajo

Re: FLECHAS CARMESÍES [INUYASHA=+13]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.